“El fiscal retira la acusación de prevaricación contra el juez Serrano” (El País)
Acoso al Juez Serrano, Adoctrinamiento de género, Andalucía, Censura/Libertad de expresión, Plataforma Ciudadana por la Igualdad, Radicales "de género" octubre 6th, 2011El País, “El fiscal retira la acusación de prevaricación contra el juez Serrano”, Granada, 5/10/2011.
<<La Fiscalía ha modificado esta mañana sus conclusiones provisionales y ha pasado de pedir diez años de inhabilitación para el juez de Familia de Sevilla Francisco Serrano por supuesta prevaricación a solicitar su libre absolución en el caso de la ampliación del turno de custodia de un menor para garantizar su salida en una cofradía de la Madrugá sevillana. El juez defendió al inicio de la vista que su actuación no causó daño.
Según ha señalado el representante del ministerio público en la última sesión del juicio que se sigue contra el magistrado en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, el titular del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla debería haber realizado pruebas antes de dictar su resolución.
Según el fiscal, el juez actuó de una manera “imprudente o negligente”, toda vez que “obvió sin la suficiente consistencia la realización de algunos elementos de prueba como la audiencia del ministerio fiscal, de la madre e, incluso, del padre”.
Sin embargo, la fiscalía no considera ninguno de los hechos como constitutivos de delito, por lo que ha dejado el caso en una situación totalmente distinta a la de su comienzo. El fiscal cree ahora que si hubo un comportamiento reprobable fue por dolo, pero en ningún caso prevaricación. La Audiencia de Sevilla ya se posicionó a favor del magistrado.>>
El País, “El fiscal retira la acusación de prevaricación contra el juez Serrano”, Granada, 5/10/2011. Enlace: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/fiscal/retira/acusacion/prevaricacion/juez/Serrano/elpepuespand/20111005elpepusoc_3/Tes

Las mujeres que no amaban a los hombres. El régimen feminista en España. Editorial Almuzara, ISBN: 978-84-92924-05-9
octubre 6th, 2011 at 11:27
Que la Fiscalía haya dado este paso, me hace pensar en que vale más ponerse una vez colorado que ciento amarillo, y lo digo porque es la primera vez que con publicidad notoria despliega por fin con eficacia la función que le es encomendada en Derecho al Ministerio Fiscal. No debiera detenerse ahí, porque hay mucho trabajo por hacer. Exigir estadísticas reales y auditar e investigar quienes están detrás de todas estas malintencionadas denuncias que de una manera tan arbitraria hacen que el banquillo deje de ser garante para convertirse en pena. La Teoría de género se ha instalado en nuestro Gobierno, cómo el más típico de apariencia legal.
octubre 6th, 2011 at 13:08
Una muy buena noticia, y nos alegramos por el Sr Serrano…no podía salir de otra manera……..semejante tonteria la prevaricación a este juez, por un día y medio???huele a tufillo político……….ehnorabuena
octubre 7th, 2011 at 18:27
Parece que la fiscalía nota ya el cambio en la dirección del viento y un más que probable final del régimen feminazi tras el 20-N, régimen sin el cual estas denuncias absurdas no se plantearían siquiera, ni existirían campañas en la prensa sobre si son “zorras” o merinas.
octubre 17th, 2011 at 22:44
Vivo en Gandia, Valencia, y el 9 de Julio del presente año comenzó mi calvario. A medianoche se presentaron 5 policías nacionales en mi casa con mi mujer para detenerme por un delito de violencia y malos tratos. Yo estaba durmiendo con mi hijo de 6 meses en casa (mi mujer y yo habíamos decidido tramitar un divorcio de mutuo acuerdo), me detuvieron, me arrojaron 36 horas a un calabozo inmundo, incomunicado, me ficharon de madrugada, y ya no vi más a mi hijo en 54 días. Mi proceso ha estado desde el principio lleno de irregularidades. No había parte de lesiones ni testigos, y la denuncia ante la policía de mi mujer y la declaración 5 días más tarde ante el juez eran, no sólo contradictorias, sino suficiente evidencia para considerar que se trataba de una denuncia falsa. En el la vista (yo sí llevé testigos:la empleada doméstica y una señora mayor amiga de la familia), pese a las contradicciones de mi mujer, y al negarme yo a declararme culpable, el fiscal dijo que él seguía y ´que iba a pedir 1 año de cárcel, por lo que el juez decidió aplazar para 2 meses después el juicio y no hubo sentencia. Resultado: orden de alejamiento de mi hijo (la dictó el juez de guardia, pues la denuncia se efectuó un sábado de madrugada), a quien he criado yo, orden de alejamiento de mi mujer, y nada de presunción de inocencia: marcado, estigmatizado y acosado por la policía. Recurrí la orden de alejamiento de mi hijo, y el juez falló a mi favor. Eso sí, fueron 60 días en total los que estuve separado a la fuerza de mi bebé. “Vamos a impedir que ese hombre vea a tu hijo hasta Septiembre” fueron las palabras de la “asesora” de la oficina de la mujer y las asistentas sociales (entrecomillo la palabra porque nunca he visto mayor grado de incompetencia, soberbia, prejuicio y malicia en un puesto tan sensible), quien además llevó un guardaespaldas al juzgado, porque (transcribo sus palabras textuales): “Es un hombre muy violento y puede haceros daño a ti y a tu hijo”. El juez (le estoy agradecido porque él si demostró su profesionalidad)ya me había evitado ir a firmar cada 15 días al juzgado, y en las medidas provisionalísimas previas al divorcio, dejó sin efecto la orden de alejamiento respecto a mi hijo y decía que el presunto delito “un leve empujón sin daños” (en eso quedó una denuncia que ante la policía hablaba de palizas diarias, borracheras y dogadicción por mi parte, amenazas violentas… En fin, ni las películas de terror igualaban los hechos denunciados en comisaría)no era grave ni motivo de alarma. La custodia provisional se la entregaban a mi mujer, pese a que ella no habla español y he sido yo quien cuidaba al nene y se ocupaba de su atención médica (trabajo por Internet en casa, mientras que mi mujer trabajaba fuera), ya que sufre de una dolencia cardíaca. Por fin llegó Septiembre, día del juicio. Creí que al fin podría contar la verdad, pero no fue así, pues no había intérprete oficial (mi mujer es vietnamita), y de nuevo se aplazó el juicio… hasta FEB. de 2012! Mi mujer ya por entonces, pese a su sinrazón, estaba harta de vivir en un centro de acogida y preocupada por la salud de mi hijo, y se sentía arrepentida. Ésto lo he sabido después, cuando a través de terceros me comunicaron que quería retirar la denuncia y arreglar las cosas entre nosotros. A mí que retirara la denuncia “a esas alturas” (les soy sincero) ya me importaba un ardite. Más de lo que había sufrido(nunca he estado detenido y me he tenido siempre por ciudadano ejemplar, perdí 12 kilos y estaba deshecho por no poder ayudar a nuestro hijo) no iba a sufrir ya. Pero el régimen de visitas (2 horas los fines de semana alternos, y 2 horas los martes, sin importarme el desplazamiento, primero a Alicante y luego a una localidad más cercana)no era suficiente para cuidar a mi hijo. Por no hablar de la salud de mi madre, de 83 años, que cada día estaba más deteriorada, porque “se han llevado a mi niño a la fuerza y está enfermo y vive como un sin techo” (cosa que es verdad, ya que un centro de acogida no es ni mucho menos un hogar, y menos cuando el niño tenía su casita y a su madre, su padre, sus tías y abuela, que lo cuidaban y querían con locura). ¿Cabe aún más despropósitos en esta triste y dramática historia? Pues sí, porque al mismo juez de guardia que injustamente dictó la orden de alejamiento de mi hijo, le debió parecer blanda la medida y de pasó dictó una orden de alejamiento contra mi hermana respecto a su sobrino y mi mujer. Que mi hermana no estuviera denunciada era lo de menos, ya que aparecía en todos los papeles como imputada (un error, nos dijeron), y a día de hoy sigue la orden de alejamiento de ella respecto a mi mujer. Y cuando en Septiembre la jueza nos comunicó a mi hermana y a mí que quedábamos citados para febrero, entonces ya sí mi hermana se presentó al día siguiente en el juzgado para que le confirmaran de una vez qué delito había cometido (lo de “presuntamente” sobra), ya que si estaba imputada (nunca la llamaron a declarar)quería contar con una defensa (parece que por el momento aún existe ese derecho en este bendito país). Pues no, no está imputada, pero la orden de alejamiento continúa en vigor. Como aquí la verdadera víctima es nuestro hijo, cuya salud se ha deteriorado en estos meses, y como por lo que hemos visto, yo soy culpable (supongo que al fiscal tampoco le convencieron los cinco mensajes de texto que el día de autos le mandé a mi mujer, desde la mañana hasta una hora antes de mi detención, en los que le rogaba que solucionáramos el divorcio amistosamente por el bien de nuestro pequeño y en los que yo me mostraba como una persona razonable, comprensiva y dialogante), mi mujer es una víctima (la han avisado por escrito en comisaría al abandonar el centro -me lo ha contado mi cuñada- de que extreme las medidas de protección y no le facilite las cosas al “agresor” -¡Ay la presunción de inocencia!-), y como la salud y el bienestar de nuestro hijo no les importa ni a la policía ni a la justicia ni a las “asistentas” sociales, he aceptado el intento de arreglo de mi mujer, y por el bien del niño, he parado el proceso de divorcio como ella quiere, porque es la única manera de que me permitan cuidar del niño. Hoy mismo he pedido cita para cardiología-pediátrica, pues mi mujer no lo llevó a la última revisión (que era importantísima), y para el pediatra. Además le bajo sus papillas y purés a mi cuñada todos los días para asegurarme de que el peque se alimenta como es debido. Sé que lo que me ha hecho (y sobre todo lo que le ha hecho a nuestro hijo) mi mujer es terrible, pero también sé que a ella la ha empujado una jauría humana ávida de conflictos(asistentas sociales, asesora de la oficina de la mujer, directoras de centro, etc.), y que cuando ella ha querido rectificar, la han “desaconsejado” y hasta atemorizado, con razones, tales como que si retiraba la denuncia yo le iba a quitar a su hijo (yo, que siempre he querido que estuviera cerca del niño) y que la expulsarían a su país (¡cómo se puede engañar tan deliberadamente, por Dios!). En fin, de momento, aunque retire la denuncia (y yo las que he interpuesto contra ella), parece que la orden de alejamiento seguirá, y que a no ser que el señor fiscal retire los cargos contra mí (pocas esperanzas abrigo de que algo tan razonable ocurra en medio de tanta sinrazón), tendré que esperar a Febrero para que me declaren culpable de una vez. Y entre tanto, mi mujer está viviendo con el pequeño en una habitación, y el niño llora cada vez que al finalizar esas miserables (lo digo por las pocas horas) visitas lo pongo en su cochecito, pues ya sabe que eso significa que su papá desaparece. Parece mentira que siendo tan pequeño no me haya olvidado, y me llena de orgullo y fuerza cuando se me agarra al cuello desesperadamente… Y me hace llorar también cuando nos separan… Lloro por él, por mi país, por tantos nenes y nenas que se encuentran en una situación similar, por la bajeza, la mezquindad y la falta de profesionalidad de nuestros políticos, de nuestro sistema judicial, de las trabajadoras sociales y de tantos irresponsables que sólo defienden sus puestos de trabajo, sin importarles la justicia ni la verdad, ni la suerte de un niño inocente. A mí ya me han condenado. A mí ya me han hecho sufrir lo indecible al ver cómo sufre mi hijo. Pido disculpas por este mensaje tan prolijo, y les pido que me informen qué abogados/-as o asociación podría ayudarme y asesorarme para demandar en Estrasburgo (aquí no hay nada que hacer) a los responsables de esta injusticia.
enero 4th, 2012 at 15:26
He leido la exposición de Jesus y estoy impresionada. He vivido de cerca situaciones similares de amigos mios. Soy mujer y flaco favor nos hacen todas esas injusticias. No podemos (como mujer digo) pedir igualdad y no la damos nosotras tambien. Las leyes actuales no son equitativas, esto nos llevará a la LEY DEL PENDULO que cuando vuelva, volverá más dura y se pondrá en contra de las mujeres otra vez. Otra vez, lo digo por la etapa franquista en que una mujer sufria abusos sexuales o palizas con tal de no abandonar la casa y la retiraran a los hijos.
La situación actual no está garantizando a los hombres su derecho como ciudadano. Tengo una amiga que reconoce haber interpuesto una denuncia falsa, pero es que se lo “aconsejó” su abogado, porque así (afirmó) sacaría más pensión en el divorcio. Es que me parece repulsivo. Es que nadie mira por los niños. Una señora no puede quitarle a su hijo el derecho de ver a su padre solo porque las leyes lo consientan. Yo abogo por un divorcio sereno, de mutuo acuerdo y sobretodo a favor de los hijos. Esto, desgraciadamente no interesa y es cierto que se anima desde las instituciones a denunciar en falso.