“Cine de género, qué tontería” (José Aguilar, Diario de Sevilla)
Firmas de lingüistas/escritores, Gilipolleces de género diciembre 24th, 2013
«Corriente fanática de pensamiento políticamente correcto, y GILIPOLLAS»
AGUILAR, José, “Cine de género, qué tontería”, Diario de Sevilla, 23/12/2013.
«ES una de las tonterías más sublimes que he podido leer en los últimos tiempos.»
«Empezó como broma, eso sí: en 1985 una dibujante norteamericana sacó en su tira cómica un personaje que decía ver sólo películas en las que apareciesen al menos dos mujeres hablando entre sí y en que su conversación no girase en torno a un hombre. Esta chanza la han rescatado los dueños de la sala de Estocolmo hasta convertirla en su criterio de programación.»
«En nuestro mundo no hay nada que se extienda con más facilidad que las bobadas.»
«Puestos a disparatar, deberían inventarse tests para marcar el cine que saque a discapacitados, negros, gitanos, indígenas y otras minorías oprimidas, y que los saque bien.»
«Ahora que caigo, en Casablanca -que no es mala película, según creo- no hay ninguna escena en que salgan dos mujeres sin hablar de hombres. Se la perderán las generaciones venideras que se dejen engatusar por esta corriente fanática de pensamiento políticamente correcto, y gilipollas. Que lo mismo son mayoría, por el ilimitado éxito que tienen las tonterías.»
Artículo:
«ES una de las tonterías más sublimes que he podido leer en los últimos tiempos. Una sala de cine de Estocolmo ha puesto en marcha una clasificación de las películas que proyecta. No según la violencia o el sexo que contengan, como es hábito generalizado en los países por aquello de la protección de la infancia, sino por su sexismo.
No es broma. Empezó como broma, eso sí: en 1985 una dibujante norteamericana sacó en su tira cómica un personaje que decía ver sólo películas en las que apareciesen al menos dos mujeres hablando entre sí y en que su conversación no girase en torno a un hombre. Esta chanza la han rescatado los dueños de la sala de Estocolmo hasta convertirla en su criterio de programación: no ponen filmes que no se hayan ganado el logotipo que garantiza que no son sexistas, logotipo que se otorga sólo si se supera el test de las citadas condiciones.
La idea ha cuajado con tanta velocidad que ha sorprendido a sus propios promotores, ignorantes de que en nuestro mundo no hay nada que se extienda con más facilidad que las bobadas. Cines y festivales de todas partes se han puesto en contacto con ellos y les han pedido las pegatinas del logotipo para pegarlas en las carteleras y los títulos de crédito. A partir de enero muchos cines de Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y Francia lucirán los logotipos que anuncian a la clientela que si pasan por taquilla tendrán la seguridad de no verse ofendidos por el horroroso sexismo. Verán cintas inmaculadas desde el punto de vista de la igualdad ‘de género’.
¿Y eso para qué sirve? Pienso yo que para librar a muchos espectadores del peligro de soportar imágenes que hieran su sensibilidad sexualmente igualitaria, aunque también se les prive de interesantes películas que denuncian el machismo y el maltrato a la mujer pero tengan el defecto de que no haya una escena de dos mujeres hablando sin referirse, por ejemplo, al maltratador. Puestos a disparatar, deberían inventarse tests para marcar el cine que saque a discapacitados, negros, gitanos, indígenas y otras minorías oprimidas, y que los saque bien.
Ahora que caigo, en Casablanca -que no es mala película, según creo- no hay ninguna escena en que salgan dos mujeres sin hablar de hombres. Se la perderán las generaciones venideras que se dejen engatusar por esta corriente fanática de pensamiento políticamente correcto, y gilipollas. Que lo mismo son mayoría, por el ilimitado éxito que tienen las tonterías.»
Enlaces: http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1673523/cine/genero/tonteria.html
«Ahora que caigo, en Casablanca -que no es mala película, según creo- no hay ninguna escena en que salgan dos mujeres sin hablar de hombres. Se la perderán las generaciones venideras que se dejen engatusar por esta corriente fanática de pensamiento políticamente correcto, y gilipollas. Que lo mismo son mayoría, por el ilimitado éxito que tienen las tonterías.»
Las mujeres que no amaban a los hombres. El régimen feminista en España. Editorial Almuzara, ISBN: 978-84-92924-05-9
enero 28th, 2014 at 16:54
Lo siguiente será prohibir los documentales de la 2, ya que aparte de los pinguinos todos los animales tienen marcadas diferencias físicas en cuanto al sexo y, ¿cómo estar plenamente seguros que los rugidos de las leonas no hacen referencia al macho dominante? “Macho dominante”, podría ser el título de una película de terror para feministas osadas…